Qué se ve en las webcams de Haría
Los laureles de la plaza de Haría y su paseo
La cámara municipal está en una fachada de la plaza, a poca altura, y mira bajo las copas de los laureles de Indias. En primer plano, el tronco claro y retorcido de uno de ellos, en su alcorque; a la izquierda, el paseo se aleja en línea recta entre más laureles, con sus bancos de madera y sus farolas negras de dos brazos; en el centro, una casa antigua de dos plantas con su balcón; y a la derecha, un largo muro blanco con una arboleda alta detrás y, más allá, coches aparcados y casas blancas.
Es una cámara para ver la vida del pueblo más que el paisaje: quién pasea, si el suelo está mojado o si el sol se cuela entre las hojas, y el ambiente de los días de mercado o de fiesta, cuando la plaza se llena. Lleva el rótulo «Plaza de Haria» y la fecha y la hora.
El valle de las mil palmeras
En una isla seca y de lava, Haría es otra cosa. El valle se abre en el macizo del norte, y su microclima lo hace uno de los rincones más verdes de Lanzarote. Su palmeral, que le da el sobrenombre, se ve entero desde el mirador de Haría, también llamado de los Helechos, en la carretera que baja al valle desde Teguise. Los antiguos habitantes de la isla llamaban al valle Faria, y la fertilidad de sus tierras hizo que siguiera poblado después de la conquista, aunque sufrió saqueos como el del pirata Morato Arráez en 1586.
La casa de César Manrique
El artista lanzaroteño se trasladó en 1988 a una casa de Haría que él mismo construyó y decoró, y en ella vivió hasta su muerte, en 1992. Desde 2013 es la Casa-Museo César Manrique, abierta con pocos cambios desde que él la habitó, en una calle paralela al barranco, a unos minutos a pie de la plaza.
Cuándo mirar la plaza de Haría
Los sábados por la mañana, cuando la plaza acoge el mercado de Haría Artesanal, con puestos de artesanía y productos de la tierra desde 2001. También en sus fiestas: el carnaval y, en junio, San Juan, el patrón, con la gran hoguera de la noche del 23.
Alrededores de Haría
Al norte, camino del Mirador del Río de César Manrique, quedan los caseríos de Máguez y Ye, y en la punta de la isla, Órzola, de donde salen los barcos a La Graciosa y donde el ayuntamiento tiene otra cámara, sobre la bahía. En la costa, a unos siete kilómetros, están Arrieta y su playa de La Garita, con la tercera, y muy cerca los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes.
Cómo llegar a Haría
Está a unos treinta kilómetros de Arrecife, una media hora en coche: por la carretera de Teguise, que entra en el valle por el mirador, o por la costa, subiendo desde Arrieta.



